Educación · Lectura de 5 min
Los 4C, explicados

Todo diamante del mundo se describe con cuatro palabras que empiezan con C: Carat (quilate), Color, Clarity (claridad) y Cut (talla). Las definió el GIA hace más de 70 años y hoy son el idioma universal de la joyería. Aprender a leerlas toma cinco minutos y te convierte en una compradora imposible de engañar.
Quilate: es el peso, no el tamaño. Un quilate son 0.2 gramos. Dos diamantes del mismo quilataje pueden verse distintos según su talla — por eso el quilate importa menos de lo que crees, y la talla más.
Color: se mide de la D (incoloro absoluto) a la Z (amarillo visible). El ojo humano apenas distingue entre una D y una G, pero el precio cambia muchísimo. En Rotunda trabajamos rangos F–G: incoloros al ojo, inteligentes para tu bolsillo.
Claridad: casi todos los diamantes tienen 'inclusiones' — huellas internas de su formación. La escala va de FL (flawless) a I (inclusiones visibles). Nuestro estándar es VS1 o superior: cualquier inclusión es invisible sin aumento de 10x.
Talla: la más importante y la menos entendida. No es la forma (oval, pera, esmeralda), sino la precisión de las proporciones que hacen que la luz entre, rebote y salga por arriba convertida en fuego. Una talla excelente hace brillar más a un diamante pequeño que una talla pobre a uno grande.
¿La fórmula Rotunda? Prioriza talla excelente, color F–G, claridad VS y usa el quilataje para ajustar el presupuesto. Es la combinación con la que cada dólar se convierte en luz.



